b2cBridge

Descripción del Proyecto
El desafío con b2cBridge no vino de un cliente: vino de verlo repetirse en muchos. Una marca monta su tienda en WooCommerce, le va bien, y entonces abre canal en Falabella. Después en Ripley. Después en Paris y en Mercado Libre. A partir de ahí, cada cambio de precio se hace cinco veces, cada ajuste de stock se hace cinco veces, y los pedidos llegan a cinco paneles distintos que hay que revisar uno por uno. La planilla que nació para ordenar el asunto termina siendo el eslabón más frágil de la operación: basta un descuido para vender lo que ya no está, y una sobreventa en un marketplace no se paga solo con una devolución, se paga con reputación de vendedor.
Las herramientas que resolvían esto lo hacían con un peaje incómodo. Casi todas son servicios en la nube: tu catálogo, tus pedidos y tus clientes viven en el servidor de un tercero, se cobra por transacción o por volumen de ventas, y la relación con tu comprador pasa a estar mediada por una empresa que no es la tuya. Nos parecía el trato equivocado. El objetivo era construir lo contrario: que la integración viviera dentro de la tienda del cliente, que los datos no salieran nunca de ahí, y que el precio dependiera de cuántos canales usa y no de cuánto factura.
El Resultado
El resultado es b2cBridge: un plugin de WooCommerce que convierte la tienda propia en el centro de operaciones de toda la venta multicanal. La promesa cabe en una línea —tu tienda WooCommerce, vendiendo en cinco marketplaces a la vez, sin planillas, sin doble carga, sin sobreventa— y la arquitectura la sostiene: el producto se administra una sola vez, en WooCommerce, y ese es el origen de la verdad. Precio, stock y pedidos se sincronizan en tiempo real con Falabella (Chile, Colombia y Perú), Ripley, Paris de Cencosud y Mercado Libre, con soporte de multibodega; Walmart está en camino.
La sincronización no es un interruptor único: cada canal se activa por separado y tiene su propio ajuste de margen, porque las comisiones no son iguales en todas partes y vender al mismo precio en todos lados es regalar rentabilidad en unos y perder competitividad en otros. Antes de abrir un canal se puede probar en modo seguro, sin publicar nada.
Los pedidos entran al mismo WooCommerce con datos de cliente, direcciones y costos de envío, y pueden reimportarse a demanda por ID o por rango de fechas cuando algo se cae del lado del marketplace. La boleta electrónica se emite de forma automática vía Lioren o Bsale, y la conexión con ERP cierra el circuito hacia la contabilidad. Todo movimiento —precios, stock, pedidos, feeds— queda registrado, porque cuando una cifra no cuadra la pregunta no es qué pasó sino cuándo, y sin bitácora esa pregunta no tiene respuesta.
Un relé anti-bloqueo mantiene la conectividad estable con plataformas que castigan las conexiones repetidas, y las variantes —tallas, colores, formatos— viajan completas y no como productos sueltos.
El modelo comercial acompaña la misma idea: suscripción anual vía PayPal, con el precio determinado por la cantidad de canales contratados. Se paga por lo que se usa, y los datos nunca salen de casa.



